Apiads inicia una nueva campaña de seguimiento de las intoxicaciones de abejas asociadas a los tratamientos fitosanitarios de los cultivos en floración.

Desde hace 10 años, Apiads realiza un seguimiento de las intoxicaciones de abejas que se producen durante las floraciones de frutales de hueso y cítricos en la Comunidad Valenciana y en la Región de Murcia. Se revisan periódicamente  los apiarios experimentales con jaulas de mortalidad y también recogen abejas  de apicultores que nos comunican los casos de intoxicaciones.

Las abejas melíferas se están usando cada vez con mayor frecuencia como indicadores biológicos de contaminación ambiental debido a sus ventajas: patrullan una zona relativamente extensa y con su intenso pecoreo se impregnan de los contaminantes que les circundan.  Las abejas pecoreadoras que mueren en la colmena son evacuadas por las abejas limpiadoras y son susceptibles de ser recogidas en jaulas de mortalidad colocadas en la entrada. La eficacia de estas trampas mejora a medida que aumenta la mortalidad de abejas, de forma que en los casos de intoxicación por insecticidas se recogen cerca del 90% de las abejas que mueren en el interior de la colmena. Las colmenas afectadas por estas graves intoxicaciones, con frecuencia reiteradas, pierden gran cantidad de abejas pecoreadoras, comprometiendo en algunos casos la viabilidad de las colonias y por supuesto la producción de miel.

Cada año seguimos teniendo cerca de 100  casos graves de intoxicaciones de abejas asociadas a tratamientos de fitosanitarios en frutales en floración, los resultados de esas analíticas son muy preocupantes y  los insecticidas más frecuentes encontrados en las abejas son: dimetoato, clorpirifos, imidacloprid y metiocarb (sólo autorizado en invernaderos). Todos ellos presentan una elevada toxicidad para las abejas y las concentraciones detectadas en la mayoría de los casos son significativas al compararlas con su Dosis Letal 50.

Las muestras de abejas analizadas proceden de intoxicaciones  durante la floración de los cultivos, consecuencia de la aplicación reciente de tratamientos insecticidas en floración. Año tras año comprobamos que sigue habiendo un uso irregular de estos productos y se incumple toda la normativa, con un impacto muy negativo en las colmenas y en los polinizadores silvestres.

No podemos olvidar que los insectos polinizadores son los verdaderos pilares de la biodiversidad y su protección es uno de los retos más importantes de nuestra sociedad para que la vida en nuestro planeta pueda seguir siendo posible.

Adjuntamos modelo para descargar por si tenéis que comunicar casos de intoxicaciones.

También os dejamos un artículo que muestra los resultados de un estudio realizado en la Comunidad Valenciana del 2012 al 2017: INTOXICACIONES DE ABEJAS EN LA COMUNIDADVALENCIANA.