GRAN NOTICIA: Después  de ocho años de batalla legal, el Tribunal Europeo confirma la legalidad de la prohibición de los neonicotinoides.

Os enviamos la traducción del texto:

«En 2013, la Comisión Europea suspendió parcialmente tres sustancias a base de neonicotinoides (imidacloprid, clotianidina y tiametoxam). Tras la decisión, Bayer demandó a la Comisión, impugnando su derecho a imponer las suspensiones. Hoy, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha pronunciado definitivamente a favor de la prohibición de la Comisión [1]. La sentencia desestima el intento de Bayer de revocar la decisión del Tribunal de 17 de mayo de 2018 [2].

Después de ocho años de batalla legal, el Tribunal Europeo confirma la legalidad de la prohibición de los neonicotinoides. La prohibición parcial de 2013 ya aplicaba el principio de precaución de la UE, junto con los avances y la información de hechos científicos.

Durante todo el proceso, las ONG ambientalistas apoyaron a la Comisión Europea y defendieron la legalidad y la necesidad de la prohibición ante la Corte. Greenpeace Europe, Pesticide Action Network Europe, Buglife y BeeLife respaldaron la prohibición y celebraron la decisión de hoy.

La Abogada General del Tribunal, Juliane Kokott, ya había declarado que «la Comisión puede revisar la aprobación de una sustancia activa en cualquier momento» [3], estableciendo que este tipo de reevaluaciones son legalmente aceptables. Los impactos negativos que los neonicotinoides han provocado en las abejas, que afectan su papel esencial en los ecosistemas, están bien documentados en la actualidad. Incluso ha concluido con una prohibición más completa en 2018 [4].

La directora científica de BeeLife, Noa Simon Delso, declaró: «Estamos muy contentos por el fallo de hoy. La Corte apoyó la implementación del principio de precaución, y las abejas, los polinizadores y todos los insectos están mejor gracias a esta decisión. Ahora esperamos que gracias a esto dictamen, será más fácil retirar la autorización de plaguicidas peligrosos«.

La sentencia de hoy es un nuevo paso hacia una mayor protección de las abejas y la defensa de un principio de precaución basado en hechos en Europa. Ahora debemos mejorar el respeto de la prohibición y abordar el abuso continuo de las autorizaciones de emergencia por parte de algunos Estados miembros. Además, sigue siendo necesaria una mejora constante de la evaluación de riesgos de las sustancias actuales y futuras antes de entrar en el mercado.»

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Madrid 2017

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