Apiterapia, curación con el dulce pinchazo de las abejas PDF Imprimir E-mail
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Madrid, 8 may (EFE).- Los terapeutas que utilizan la picadura de las abejas como vía de curación, apiterapia, afirman que estos animales dan su vida por curar a los pacientes, y revelan que esta técnica cura los dolores causados por la artritis, hernias discales, lesiones de ligamentos, huesos y articulaciones.
La apiterapia ha sido abordada este fin de semana en un I Congreso Internacional celebrado en España, en San Lorenzo de El Escorial, y que contó con la participación de expertos de todo el mundo en esta medicina alternativa.
Básicamente la apiterapia consiste en aplicar abejas sobre la piel del paciente para que éstas realicen la curación, lo que se efectúa en varias sesiones.
Es importante hacer previamente pruebas de alergia para saber si el enfermo puede recibir la apitoxina, o veneno de las abejas. Si las pruebas son favorables se puede proceder a su aplicación.
Pedro Pérez, coordinador del Congreso y apiterapeuta, explicó a EFE que a pesar de que se piensa que las abejas poseen un sexto sentido para picar en el lugar afectado, ello tiene una explicación más científica.
Las abejas identifican los puntos que adolecen de alguna enfermedad por el aspecto de la piel, ciertos puntos de coloración marrón dan la alarma a las abejas para picar.
Estos insectos saben dónde tienen que picar. Y lo saben, porque donde hay un desequilibrio energético hay una agresión que las abejas perciben y, al defenderse de ella, producen un reequilibrio similar al de la acupuntura, con el beneficio añadido del veneno de abeja", dijo Pedro Pérez.
El apiterapeuta aclara que por el momento la apiterapia no se considera como medicina preventiva, "sirve para aliviar dolores".
Comentó que se están haciendo algunas investigaciones científicas sobre este tipo de curación, y una de ellas se está ocupando de descubrir si la apitoxina puede ser complementada con el uso de fármacos tradicionales.
"Se está haciendo una investigación en Japón para establecer si se puede combinar con otras terapias", explicó.
Sin embargo la apiterapia no se resume únicamente al uso de la apitoxina. Otros elementos de la colmena tiene propiedades curativas, tal es el caso del polen, el própolis y la jalea real.
Una de las conclusiones a las que ha llegado el I Congreso Internacional de Apiterapia es que éstas sustancias que producen y procesan las abejas son el futuro en los medicamentos.
Según se explicó en dicho congreso, un estudio realizado ha demostrado la importante actividad antibacteriana del própolis (sustancia viscosa que utilizan las abejas en la construcción, reparación, y protección de la colmena) frente a la Helicobacter pylori, bacteria causante de las úlceras gastrointestinales.
Sobre la jalea real los expertos dijeron que en las últimas investigaciones se ha estudiado la actividad de esta sustancia frente a bacterias resistentes a los antibióticos, lo que la proyecta como un producto con un sinfín de aplicaciones curativas.